Salamaca

Salimos el viernes, con las prisas del que huye de la rutina, del lugar donde las obligaciones oprimen y las responsabilidades aprisionan, como el que evade la carcel que limita o casi determina cada movimiento. Escapando, como fugitivos que temen el acoso de sus cazadores…

El viaje sin descanso, solo dos paradas para echar gasolina y cambiar de manos el volante.

Al llegar a Salamanca ya era de noche, desde la carretera, mientras rodeabamos la ciudad pudimos ver las siluetas iluminadas de los viejos edificios, las torres de sus catedrales, después de soltar el equipaje salimos a tomar cervezas y a pasear por el casco histórico, solo nos dio tiempo de ver brevemente la plaza mayor, que se encontraba ocupada por puestos de la feria del libro que se celebra en estos días.

La maravillosa plaza no podía apreciarse en su inmensidad, sin embargo pudimos apreciar los tondos que contenían relieves de personajes importantes, sin tener información sobre ellos, da la impresión que estan destinados a ir completándose.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s